Enfrentando la vida en silencio

La asistencia ofrecida a través del Decanato de Estudiantes le permite a la UTA aceptar a un número cada vez mayor de estudiantes con impedimentos auditivos.

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Imagínese estar sentado en una clase en completo silencio. No debido a que nadie habla sino a que usted es sordo.

Durante cinco años, esta fue la experiencia de Avi Rubner, estudiante de la UTA. Avi, de 27 años, es sordo desde su infancia. A pesar de esta limitación, se enroló voluntariamente en el ejército israelí y completó el primer título en Física e Ingeniería Electrónica en la UTA. Actualmente está cursando estudios conducentes al M.Sc. en Física Electrónica en la Facultad Fleischman de Ingeniería.

Avi es uno de los 17 estudiantes sordos o con impedimentos auditivos de la UTA que reciben asistencia del Decanato de Estudiantes, 11 de primer título y seis de títulos avanzados. Esta ayuda abarca una amplia gama de servicios: tutores personales, transcripción de conferencias, intérpretes en lenguaje por señas, préstamo de computadoras portátiles, programas de computación especiales y asistencia financiera para cubrir el costo de fotocopias.

Si bien Avi sufre de una severa pérdida de la audición desde los 7 años, nunca aprendió el lenguaje por señas. «Mis padres siempre me alentaron a superar esta incapacidad e integrarme a las esferas normales», sostiene. Cursó estudios primarios y secundarios en escuelas comunes y sus amigos, en su mayoría, no son sordos. Existen dos tendencias claras en relación a las personas con impedimentos auditivos: aquellos que sostienen que los sordos deben utilizar el lenguaje de señas y socializar dentro de la «cultura de sordos» y quienes alientan a los sordos a integrarse a la sociedad «normal».

Avi se arregló toda su vida gracias a su capacidad de leer los labios, pero no estaba preparado para lo que iba a ocurrir en el primer día de clases en la UTA. «Me alcanzaron cinco minutos para darme cuenta que no podía entender absolutamente nada. No me había imaginado el nivel de dificultad que significa ser sordo en la universidad», dice.

Esta situación no lo desalentó. Avi se dirigió al Decanato de Estudiantes y solicitó asistencia. Le presentaron un estudiante de segundo año en la misma Facultad con problemas auditivos similares, quien le brindó importantes consejos basados en su propia experiencia. También le ofrecieron los servicios de un tutor para tomar notas durante las clases, pero Avi prefirió no diferenciarse de sus colegas y prefiere copiar las notas tomadas por otros estudiantes.

La asistencia otorgada fue importante para Avi. Ilana Kaufman, del Decanato de Estudiantes, le informó sobre implantes cocleares. Unos meses más tarde Avi se sometió a dicha intervención quirúrgica que consta en la implantación de un aparato electrónico y un sofisticado procesador de lenguaje, y su situación mejoró notoriamente, hasta el punto que puede oír a sus padres hablar desde otro cuarto. Actualmente, una vez obtenido el primer título y ya cursando estudios conducentes al M.Sc., Avi se siente reconfortado por su determinación y los esfuerzos invertidos. «Vivo más relajado, me divierto, viajo al exterior y hasta salgo con mujeres», dice tímidamente.

La Universidad está planificando un curso preparatorio en inglés para candidatos con limitaciones auditivas, que será impartido por un especialista en enseñanza de lenguas extranjeras a sordos. Otra iniciativa es la obtención de asistencia financiera para estudiantes de segundo título, que no reciben ayuda del Estado, como los de primer título.